Queridísimos amigos.
Han sido tantos los momentos compartidos, buenos, alegres, duros y tristes…
La vida es efímera, una sucesión de momentos que se nos va de las manos en un suspiro.
Gracias a todos vosotros la vida merece la pena, porque la vida sin compartirla no es vida y al menos para mi pierde todo el sentido.
Este blog me ha servido para desahogarme para soltar lastre y para comunicaros lo que sentía en estos duros momentos, en los que no tengo ganas de hablar por teléfono, ni tan si quira de hablar cara a cara en muchos momentos, frecuentemente lo único que me apetece es llorar.
Ha sido enorme el apoyo que me habéis dado, con vuestros mensajes de texto, vuestros comentarios en el blog o en la web de Adi, con vuestros emails, no dejéis de hacerlo, aunque no os haya comentado nada los he leído todos y cada uno de ellos con detenimiento. Me han ayudado a pensar, a llorar y sobre todo a no sentirme solo. Otros habéis guardado silencio pero… sé que también estáis ahí.
Una cosa tenemos que aprender desde ahora y para siempre: los SMS enviados por el móvil hay que firmarlos, porque son muchos los que hemos recibido, que nos han aportado cariño y apoyo pero… al no ir firmados no hemos podido ponerle cara a quien lo escribia y siempre sabe más rico saber quien te lo cuenta.
Este blog que tanto me ha ayudado quizás quede un tiempo mudo, voy a intentar escribir algo más extenso que estas entradas, algo que tenga un hilo conductor y que me sirva para revivir tantos y tantos momentos vividos junto a todos vosotros.
No hablaré en este blog durante un tiempo pero… vosotros podéis seguir alimentándolo con comentarios en cada una de las entradas o en la web de Adi que poco a poco sigue creciendo, los leeré con devoción como hasta ahora, podéis aprovechar este blog para desahogaros, para contar lo que se os ocurra incluso con seudonimos y dirección de correo inventadas, todo será publicado con os sin vuestro nombre como más os apetezca.
Hace poco he estado New York City, la gran ciudad. Un amigo que vive allí desde hace 15 años me comentaba la ventaja de poder vivir en el anonimato, lo contrario que en nuestra vije Iruña que es un pueblo en el que todos nos conocemos y lo que hacemos se sabe al día siguiente. A mi, me gusta más esto, me da igual lo que puedan comentar los demás cuando hago algo considerado “politicamente incorrecto” siempre he hecho lo que he querido, he vestido como me ha dado la gana en definitiva: que me importa lo que digan si ya me conocen, es lo mismo que te pasa en una gran ciudad: que te importa lo que digan si no te conocen de nada… en definiva lo importante es que no te importe. Sin embargo aquí somos muchos los que hemos compartido mucho, ideales, sueños, metas, objetivos, grandes utopías en algunas ocasiones o pequeños objetivos realizables en otras por los que hemos luchado codo a codo, eso nos ha ayudado a querernos a sentirnos proximos y unidos en buenos y malos momentos y esto no te lo puede ofrecer una gran ciudad.
Me hubiera gustado luchar más de lo que he luchado, por la igualdad, por la justicia, por el respeto, por la libertad. En muchas ocasiones no lo he hecho por cobardia, siempre he sido bastante falso quizas por eso, para intentar demostrarme a mi mismo que no soy tan cobarde he intentado ascender a tal montaña o descender aquel río, no lo sé pero siempre he disfrutado haciendolo, saboreando los buenos momentos y sobrellevando con cierto humor las situaciones más adversas, pero sobre todo siempre me he sentido acompañado, siempre habéis estado alguno de vosoros ahí, a mi lado y eso eso es lo más importante y lo que más sentido da a mi vida.
Recuerdo la frase del codigo prousiano que decíamos en el monte cuando todo se torcía “Toda mala situación es susceptible de empeorar”. O cuando arreciaba el temporal, aumentaba el soplido del viento y El Casero decía “Parece que amaina” con ese humor socarron que nos permitía seguir disfrutando de las inclemencias del tiempo azotando nuestros cuerpos.
Quizás en breve vuelva la necesidad de comunicarme con vosotros a través de este blog, ojalá no sea así, porque eso significará que estoy siendo capaz de llevar a cabo este nuevo proyecto con el que me comprometo de algun modo al contarlo y hacerlo público.
Ayer el Fodo me enviaba besos y me decía en un SMS (sin firma por su puesto) ¡el 2012 será mejor!
Eso es lo que os deseo a TODOS que el 2012, sea mejor.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































